La plata es uno de los metales más antiguos conocidos por el hombre. Su brillo blanco, su ductilidad y su capacidad para tomar cualquier forma lo han convertido en el material favorito de los joyeros durante milenios. A diferencia del oro, la plata es más asequible, pero al mismo tiempo no es inferior a ella en belleza y nobleza. Sin embargo, la plata pura es demasiado suave para crear joyas duraderas, por lo que se ha utilizado en forma de aleaciones desde la antigüedad.